Otras chacinas ibéricas: lomo, chorizo, salchichón y morcón.
El cerdo ibérico nos regala, además del jamón, exquisitos lomos con los que se elaboran embutidos ibéricos y lomo ibérico. En el proceso de elaboración se respeta el sistema tradicional aunque se complementa con las más avanzadas técnicas de conservación y maceración para conseguir una calidad extraordinaria.
Un buen embutido ibérico es apreciado por los paladares más exquisitos, una ración de cualquiera de estos embutidos ibéricos está a la altura de productos tan apreciados como el vino, el queso o el paté, con los que comparte mesa de igual a igual.
Elaboración...
1.- Selección cuidadosa de las partes magras y entreverado del cerdo.
2.- Picado de la carne para su posterior amasado junto con sal pimienta y pimentón de la Vera.
3.- Maceración de la masa durante 24h para que la carne coja el sabor del adobo.
4.- Elección de la tripa para el embutido. Puede ser del mismo cerdo, es decir completamente natural o puede ser artificial elaborada con colágeno. Una vez seleccionado el tipo se pasa a la embutición.
5.- Colocación de todas las piezas en el secadero para su curación en secadero de atmósfera controlada o en secadero natural donde la humedad se controla abriendo y cerrando las ventanas.
Pasadas 6 semanas las piezas de calibre fino, como el salchichón, están listas para ser consumidas. El lomo ibérico necesita cien días para terminar la curación.


